Pizza, birra, tango: reabrió el bar 9 de Julio, referente cultural de Mataderos

El 19 de octubre reabrió el pizza café 9 de Julio, bar notable de Mataderos. A diferencia de otros cafés notables que reabrieron en el último tiempo, el 9 de Julio no cambió de ropajes: mantiene la estética barrial y artística ya conocida.

Reabrió el pizza café 9 de Julio, bar notable de Mataderos.

Sus nuevos dueños son Edgardo y Poli, un matrimonio que decidió apostar donde otros fracasaron: el bar cerró en 2019 y reabrió tres veces en el último año. Pero esta vez algo cambió: esta semana se reinaguró el Cine Teatro El Plata, que queda a la vuelta y podría darle una nueva vida a la zona.

En pocos días lanzarán una campaña de difusión en el barrio para que vecinos y vecinas sepan que el bar está abierto y comenzarán los tradicionales shows de tango para animar las noches y recuperar el lugar de faro cultural que supo tener.

Poli y Edgardo administran esta nueva etapa del pizza café 9 de Julio.

El bar 9 de Julio se inauguró en 1949 y desde 1969 está en su actual ubicación, en Larrazábal 1276. Por sus mesas pasaron renombrados artistas de la música, las letras y la plástica y personalidades del deporte. Entre los artistas, se destacaron los tangueros Alberto Castillo y Floreal Ruiz -quien tiene su nombre fileteado en una de las paredes- y el escultor italiano Orio Dall Porto. Entre las figuras del deporte puede mencionarse al futbolista Rodolfo Motta. El bar también le rinde homenaje al mítico boxeador Justo Suárez, “El torito de Mataderos”.

Llama mucho la atención que en una de sus paredes -arrinconada entre una columna, un aire acondicionado y una heladera- hay una reproducción de La Gioconda, la celebérrima pintura de Da Vinci, quien, hasta donde se sabe, no estuvo en Mataderos. 

El tango, el Mundial 78 y La Gioconda, presentes en el bar 9 de Julio.

Entonces, si el presupuesto no alcanza para ir al Louvre, bien se puede ir a comer una pizza y escuchar unos tangos al 9 de Julio.